29.11.04

Prima Nocte

Así como el derecho de pernada significaba que el Estado se metía en la cama con tu esposa en la noche de bodas, el proyecto de educación sexual obligatoria en las escuelas públicas significa que el Estado se meterá en la cama con tus hijos.
Cuando leo en La Nación de ayer una editorial titulada: Abuso de menores: un delito aberrante, no puedo dejar de pensar qué clase de ciudadanía perversa soporta tener en la corte suprema de justicia a un juez que dictaminó que meterle el pene en la boca a una nenita no era malo si se lo hacía con la luz apagada.