31.1.06

Exportaciones

Se exportaba mejor con la vieja convertibilidad
Por: Pablo Wende
La información oficial destaca que las exportaciones argentinas crecieron casi 16% en 2005 y llegarán a un récord de u$s 40.000 millones. ¿Pero se está produciendo realmente un salto exportador como sugiere una primera lectura de las cifras divulgadas por el INDEC? Consultoras privadas se ocuparon de demostrar que esta tendencia con dólar sobrevaluado aún está lejos de alcanzar la altura deseada: el ritmo de crecimiento de las ventas al exterior el año pasado es sensiblemente inferior al que se produjo los cuatro primeros años de la famosa «convertibilidad» de Domingo Cavallo con un dólar subvaluado que se decía desalentaba exportar. Las manufacturas industriales siguen representando la misma porción que antes de la devaluación de Duhalde en 2002. El estudio privado DataRisk se ocupó de revisar meticulosamente los datos del INDEC sobre la evolución del comercio exterior, que abarca los primeros once meses de 2005 (con superávit de u$s 10.200 millones). De aquí surge que aun con un dólar artificialmente alto y con un contexto muy favorable para las materias primas en precios (principal producto de exportación argentino, sumando agro y combustibles, total 37%), las ventas al mundo subieron 49% en los cuatro años posteriores a la devaluación de 2002, contra 75% en los primeros cuatro años de la «convertibilidad». En aquel momento, el dólar estaba mucho más bajo, los salarios más elevados y los precios de los bienes agrícolas muy depreciados. De ahí que el nombre del trabajo privado haya sido «El tipo de cambio solo no alcanza». • Comentarios principales Estos son algunos de los comentarios que permiten evaluar mejor el comportamiento del comercio exterior el año pasado y lo sucedido desde 2002: • En 2005 el principal salto exportador se produjo en las manufacturas de origen industrial, según resalta el INDEC en su informe, con 27% de aumento de las cantidades vendidas, aunque 12 puntos se explican por aumento de los precios. Se trata de productos con alto valor agregado, que es a lo que debería tender el país. Aun así, siguen representando sólo 30% del total vendido al mundo -resaltó DataRisk-, el mismo porcentaje que en la «convertibilidad». Con dólar «recontraalto», la industria local no mejoró su posición. • Además, la contracara es el aumento de las importaciones de bienes industriales. Sería una buena noticia si la suba que hubo se verificase en «bienes de capital», ya que implica siempre un aumento de la inversión. Sin embargo, el principal incremento se da en artículos de consumo (aumentaron 29%) y en bienes intermedios (21% de suba). Ni la protección de un dólar tan alto impidió que este tipo de productos externos compita con la industria local, uno de los puntos centrales de los que defendieron en su momento la megadevaluación, como la UIA, con el argumento de la « sustitución de importaciones». • La lista de las diez principales empresas exportadoras -resalto DataRisk- está compuesta por nueve que venden productos primarios o de ese origen, particularmente aceites, cereales y combustibles. Estos rubros representaron un ingreso de divisas de u$S 21.000 millones en 2005. Se suman con más fuerza otros productos primarios, como carne y leche. «Si se tiene en cuenta que en este último período la Argentina contó con la ventaja de precios internacionales muy altos para las commodities, en comparación con el período precedente, queda claro que el desempeño exportador fue muy inferior al potencial que posee el país.» • La diversificación de exportaciones sigue siendo una tarea pendiente en la Argentina, ya que las pymes tienen escasa participación en el total. • Las conclusiones sobre los motivos que provocan que el verdadero salto exportador aún se haga desear son múltiples y, en su mayoría, conocidos, pero vale la pena repasarlos. Agustín Núñez, economista de DataRisk, observó que «las fuertes retenciones y los permanentes cambios en el régimen actúan como un elemento disuasivo para los que quieren volcarse al mercado externo». • Menor acceso de empresas al crédito internacional debido al default, situación que se arrastra parcialmente pese a la reestructuración de la deuda. • Tampoco consiguió el país sacar ventaja de salarios muy bajos en dólares tras la devaluación (el ingreso pasó de u$s 8.000 per cápita a u$s 3.500), lo cual debería ser uno de los principales argumentos para competir con el mundo en mejores condiciones. • Aumentaron las ventas a destinos no tradicionales, como Medio Oriente, Sudáfrica o nuevos miembros de la Unión Europea. Pero cayó violentamente Brasil, desde 27% que le vendimos en la convertibilidad a sólo 16% ahora. Ricardo Arriazu, conocido economista, dijo en estos días: «Mientras más irresponsable es una administración en el registro de transacciones, mejor lucen sus cuentas fiscales y de endeudamiento». ¿Regirá esto también para el comercio exterior? Se perdió aquella vigilancia bimensual del Fondo Monetario desde que le comenzamos a pagar. No hay que olvidar esto.
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Me parecio interesante este articulo de AmbFin. Confirma que el perfil exportador no cambia a pesar de las grandes "ventajas" a nivel costos y solo disfrutamos de un ciclo favorable. Por supuesto que esas "ventajas" se traducen en que los argentinos ya ni pueden comprar carne si Felisa no los protege.
Una duda estadistica que tengo desde hace algun tiempo y quiza algunos de los lectores tenga alguna opinion sobre el tema.
Ahora que tenemos 40 mil millones de exportaciones y 30 mil millones de importaciones, frente
a un PBI que en dolares debe ser de unos 150 mil millones max, nos da un coeficiente de apertura de la economia del 47% (Exp+Imp dividido PBI) frente a solo 20% durante la Convertibilidad. Esto implica que ahora tenemos una economia mas abierta? Realmente no se como tratar este dato. Intuitivamente se que no tiene sentido pero alguno tiene alguna sugerencia sobre como encararlo?

5 Comentarios:

A las 10:08 a. m., Blogger Louis Cyphre dijo...

Bartolomé, lo vengo repitiendo desde hace años. Los países no se hacen más productivos ni competitivos con devaluaciones. No hay que ser un experto internacional para saberlo. Basta tener un mínimo de memoria. Si esto fuera así, con nuestro frondoso historial de devaluaciones crónicas, la Argentina debería ser Finlandia.

Es sabido que para países como la Argentina los beneficios de la estabilidad y la previsibilidad superan ampliamente a las supuestas ventajas logradas con un cambio masivo de precios relativos.

En cuanto a la apertura de la economía, pasamos a un comercio exterior mayor medido en relación al producto no por un salto en las exportaciones e importaciones, sino por el colapso del PBI. Es como si un señor de 300 kilos, en lugar de hacer dieta, decidiera cortarse las piernas para bajar unos 100 kilos. De locos.

 
A las 1:07 p. m., Blogger Bartolome Alberdi dijo...

100% de acuerdo con los decis Luis.
Sin embargo si un tipo que no sigue los numeros de Arg con asiduidad compara una serie de comercio internacional concluiria que la economia es mas abierta...
Paradojico y te dice mucho del cuidado con el que hay que manejar estos datos.

 
A las 4:11 p. m., Blogger LoboGris de Lothlórien dijo...

Permítanme participar con un aporte teórico que explica la situación, más allá de datos históricos.

La devaluación no incentiva una "balanza comercial favorable". El atraso cambiario es un mito. Si yo aplico políticas inflacionarias, la cantidad de moneda nacional en circulación aumenta. Por lo tanto se incrementa el consumo.

Si asumimos que se incrementan las exportaciones, como la producción no sale de la nada, necesariamente se incrementan las importaciones. Ahora, como inicialmente se registra un aumento del consumo interno, en realidad la balanza comercial se reduce. Los efectos a mayor plazo pueden ser un aumento de las exportaciones debido a que los precios comienzan a subir localmente y el consumo interno vuelve a reducirse, con lo que se obliga a los productores a exportar los excedentes en caso de haber confiado en las pseudo señales favorables previas. Pero ese aumento de la balanza comercial siempre es a costa de una reducción previa.

En cuanto a los índices, son sólo índices.

 
A las 7:43 a. m., Blogger Bartolome Alberdi dijo...

Gracias por los comentarios Lobogris.
La diferencia en el caso argentino es que junto con la devaluacion se impulso una reforma fiscal que llevo al pais de una posicion de deficit fiscal primario a una de superavit primario. Mas alla de la naturaleza del cambio, promovido basicamente por un congelamiento de los salarios publicos y un aumento del impuesto al cheque y a los impuestos de exportacion, el resultado es que el gobierno ahora ahorra entre 3 y 4 puntos del PBI. Es por eso y porque no tenes ingresos de capital importantes que tenes superavit comercial y ciertamente, no por la devaluacion.
Lo maquiavelico del esquema es que ese superavit fiscal se sostiene SOLO por la inflacion y en la medida que los impuestos aumenten mas rapido que el gasto.

 
A las 8:23 p. m., Blogger offpiste dijo...

Mi lectura de esa cifra, es que al estar subvaluado el PIB, porque justamente el tipo de cambio esta sobrevaluado, se de la paradoja de un indice de apertura mayor al que deberia existir. Esos indices son utiles siempre y cuando las variables que se utilizen sean sinceras. De todos modos, como ya se dijo, en terminos absolutos, estamos exportando mas por la suba del precio de los commodities y no necesariamente por un mayor volumen o por haber diversificado los productos exportados.

 

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